viernes, 13 de julio de 2012

DAVID URRA / Como definir la Guerra Psicológico-Informativa

DAVID URRA  / CONTRAINJERENCIA.- Para poder entender cuales son los orígenes del término Guerra Psicológico-Informativa (GPI) se hace necesario remontarse a tiempos remotos pues su surgimiento, o mejor dicho su empleo data de la época anterior a nuestra era, pero lo que mas nos interesa es su utilización en los conflictos modernos de los siglos XX y XXI.
Mucho se ha hablado de la Guerra Psicológica, como componente de la actual GPI y de como durante la historia de los conflictos armados esta se ha empleado con el objetivo de obtener ventajas que permitan lograr los objetivos militares trazados.
En los últimos tiempos el término de Guerra Informativa se ha ido posicionando en el argot de los analistas, que de una forma u otra estudian e investigan estos procesos. No es un secreto para nadie que a partir del derrumbe del campo socialista y el reposicionamiento de partidos y movimientos de izquierda en el mundo, el lenguaje de la guerra predomina en el ámbito internacional, Yugoslavia, Afganistán, Iraq, Sudan, Ruanda, Somalia, Libia, Haití, Honduras, Bosnia-Herzegovina y en la actualidad Siria, Irán, Corea del Norte, Venezuela y la nunca olvidada Cuba, son ejemplo de ello.
Si seguimos el criterio de los especialistas, la definición del termino Guerra Psicológica (GP), esta mas relacionado con acciones desarrolladas por las Fuerzas Armadas, para el logro de objetivos militares. Por su parte el concepto de Guerra Informativa (GI), se asocia con mayor frecuencia a actividades desarrolladas por los aparatos gubernamentales con empleo de los Medios Masivos de Difusión (MMD) y otros recursos diplomáticos, informáticos, financieros y de inteligencia.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la Alemania fascista organizo un amplio plan de acciones encaminadas a realizar influencia psicológica sobre su población en un inicio y posteriormente sobre el enemigo, dirigidas a incorporar a los alemanes al proyecto de Hitler y generar un ambiente favorable para su realización en el plano interno y en el caso externo, quebrar la resistencia de los países invadidos para facilitar la ocupación. La cabeza visible de todo este plan llamado de “Propaganda” en la época, era el Mariscal Gobbels.
Los soviéticos y los estadounidenses también realizaron operaciones de Guerra Psicológica, solo que en estos casos tenían un carácter mas aislados, casi siempre con un alcance táctico y no como parte de una estrategia planificada y estructurada.
Según se conoce, fue en la Guerra de Corea (1950-1953), donde por primera vez EE.UU de forma ordenada y planificada emplea la Guerra Psicológica, como parte de las acciones bélicas en el conflicto militar.
Fue unos años antes, que las FF.AA de EE.UU (1949) desarrollo su primer reglamento para la realización de operaciones psicológicas (OP).
Para la realización de la OP en Corea fue creado un aparato y una estructura con las unidades necesarias. En 1951 el Departamento de Defensa de EE.UU creo una Dirección de Guerra Psicológica, organizándose igualmente el sistema de preparación de cuadros y especialistas para la nueva estructura creada. Para el año 1952 el Centro de Guerra Psicológica fue ubicado en Fort Bragg (Estado de Carolina del Norte).
Al concluir la guerra de Corea las FF.AA de EE.UU unificaron el aparato de GP con el de las Fuerzas Especiales, quedando las Operaciones Psicológicas (OP), como parte de las Operaciones Especiales (OE).
A partir de este momento no ha habido intento de golpe de estado, intervención militar, intervención “humanitaria”, o acción de injerencia norteamericana, en la que no hayan estado involucradas las Fuerzas de Operaciones Especiales y de Guerra Psicológica.
Las operaciones de GI tiene una historia mas reciente, pues su desarrollo de forma integrada comienza a emplearse fundamentalmente a partir de mediados de los 80 en que el entonces Presidente de EE.UU Ronald Reagan establece la llamada “Estrategia de Seguridad Nacional”.
Esta estrategia constaba de cuatro componentes fundamentales: el diplomático, el económico, el militar y el de información.
Fue en Granada (1982) y Panamá (1989), donde el elemento Información debuto de forma orgánica y preponderante, como forma de realización de los conflictos.
Mas adelante en Yugoslavia (1996-1999) y Afganistán (2001) fue que se perfecciono el sistema, integrándose en un Plan único la parte Psicológica y la informativa, para llegar al concepto actual de Guerra Psicológico-Informativa.
Muchos especialistas emplean el término de Guerra Informativo-Psicológica, aduciendo que la actividad de las OP que desarrollan las FF.AA, se subordinan o están determinadas por la actividad informativa desarrollada por las entidades gubernamentales y que definían el carácter, momento y lugar de los conflictos armados a ejecutar, fundamentalmente por EE.UU, ya que este país ha sido, con su política expansionista, hegemónica y guerrerista, la principal fuente de conflictos en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial.
Es cierto que en un principio la Guerra Informativa definía y “preparaba” el teatro de operaciones para la realización de las acciones militares y por consiguiente para la ejecución de OP por parte de las FF.AA. Pero, el curso de los acontecimientos bélicos actuales en que se han involucrado los EE.UU (Yugoslavia, Afganistán, Iraq, Libia, Irán, etc.) demuestran que estos dos componentes, el informativo y el psicológico, se han ido integrando, no solo para su planificación, sino y también en sus formas, métodos, medios y objetivos, lo que hace muy difícil en este momento determinar que pertenece a un área y que a la otra. Se da el caso inclusive en que en las OP se emplean medios y métodos de las OI y viceversa. De forma idéntica tenemos que los métodos, medios y procedimientos se mezclan para ser empleados por instituciones gubernamentales o las FF.AA.
Algunos investigadores van aun mas lejos y declaran, que la propia separación del termino de guerra psicológica en la actualidad, no tiene sentido, puesto que cualquier guerra es de por si “psicológica” por su esencia. Todas las guerras modernas no son más que – en primer lugar, guerras de “tecnologías humanitarias”. Las acciones combativas directas, hace rato pasaron a un segundo plano y se muestran como un “gran garrote” o el “ultimo argumento”. En primer lugar se procede a luchar por la mente de las personas, por la formación de una “correcta” opinión pública, por el control de los flujos informativos.
Como dijo el reconocido General norteamericano J. Skalikaschvili: “Nosotros no ganamos, hasta que la CNN no informa de que ganamos”. En correspondencia con esto es importante recordar el siguiente hecho – los bombardeos de la aviación norteamericana a Libia en el año 1986 estaban sincronizados exactamente con el comienzo de los noticieros vespertinos en los EE.UU. Las “operaciones de paz” de los últimos años se construyen de inicio como un proyecto televisivo. Ellas podrían no ser necesarias si no fuera posible mostrarlas por la televisión.
De hecho el proceso de planificación de las OPI se esta realizando fundamentalmente desde Fort Bragg, que se ha convertido en el “CENTRO DE PLANIFICACION Y EJECUCION DE LAS GUERRAS EN EE.UU”.
De esta forma tenemos en la actualidad un Sistema único donde lo informativo y lo psicológico se enlazan en un objetivo común: INFLUIR PSICOLOGICAMENTE EN LAS MASAS Y MILITARES DEL PAIS AGREDIDO Y LA OPINION PUBLICA INTERNACIONAL EN GENERAL, CON EL OBJETIVO DE JUSTIFICAR, APOYAR Y REALIZAR LOS CAMBIOS DE GOBIERNOS, NO ACORDES CON EL AGRESOR, MINIMIZANDO AL MAXIMO LA VIOLENCIA Y LAS PERDIDAS PROPIAS.
Esto demuestra que en cualquier caso la influencia psicológica es la razón de ser del sistema, por lo que debe considerarse el centro en su concepción.
Existen múltiples definiciones relacionadas con la Guerra Psicológico-Informativa. Limitarse a una, podría no ser conveniente y no dar una imagen completa de lo que estamos tratando.
Por eso me permito exponerles varias opciones que pudieran mostrar con mayor nitidez lo que estamos tratando.
  • La GPI representa los distintos niveles de confrontación de las partes en conflicto, realizada mediante los medios psicológicos e informativos, para el logro de objetivos políticos y militares.
  • La GPI es una forma de enfrentamiento prevista de conformidad con el escenario de relaciones públicas, cuya finalidad no es la destrucción de las fuerzas vivas y medios del enemigo, sino el logro de un efecto de relaciones publicas.
El creador del término Guerra psicológica Paul Lainbardger la define en su libro homónimo editado en 1948 de la siguiente forma:
En el sentido más estrecho, la guerra psicológica representa en si le empleo de la propaganda en la lucha armada, al mismo tiempo que se realizan estas operaciones combativas, las cuales son complementadas por la propaganda. En correspondencia la propaganda puede ser definida como el convencimiento organizado sin el empleo de medidas de fuerza. La misma guerra, conjuntamente con otras medidas, se puede calificar como la influencia y convencimiento con ayuda de la fuerza.
Si, por ejemplo, nosotros destruimos con la aviación una ciudad, entonces estamos calculando con esto obligar a las personas, privadas de sus medios materiales, a detener la resistencia. Si en ese momento lanzamos octavillas con el mensaje de entregarse y deponer las armas, entonces en este caso la propaganda se convierte en la continuación de la creencia, en este caso menos violenta, pero que representa una parte inseparable de un proceso único, cuyo objetivo consiste en obligar al enemigo a detener la lucha.
El profesor V.G. Krisko definió el término de Guerra Psicológica de la siguiente forma:
La guerra psicológica no es mas que el conjunto de distintas formas, métodos, y medios de influencia sobre las personas, con el objetivo de cambiar, en la dirección deseada, sus características psicológicas (opiniones, puntos de vista, valores orientadores, estados de animo, motivaciones, principios, estereotipos de comportamiento), así como las normas grupales, estados de animo de las masas y la conciencia colectiva en general.
Según el filosofo y líder militar Chino Sun Tzu (Siglo VI aC) - “La suprema excelencia no es ganar cien victorias en cien batallas. La suprema excelencia es dominar a las fuerzas armadas de los enemigos sin siquiera tener que luchar con ellos”. Para posteriormente definir las instrucciones que definen la esencia de la guerra psicológica organizada profesionalmente y que se expresa de la siguiente forma:
1. Destruir todo lo bueno que haya en el país enemigo.
2. Involucre a destacadas personalidades enemigas en acciones delictivas.
3. Socave el prestigio de los líderes enemigos y expóngalo en el momento adecuado a la vergüenza ante la opinión pública.
4. Emplee, para cumplir con sus objetivos, a las personas más viles e infames.
5. Despierte rencillas y conflictos entre los ciudadanos hostiles a tu país.
6. Instigue a los jóvenes contra los ancianos.
7. Obstaculice con todos los medios el funcionamiento del Gobierno.
8. Obstaculice por todos los medios el suministro normal de las tropas enemigas y el mantenimiento del orden.
9. Reblandezca la voluntad de los soldados enemigos con canciones y música.
10. Haga todo lo posible para desvalorizar las tradiciones de su enemigo y debilitar su fe en sus dioses.
11. Utilice prostitutas con el fin de complementar el trabajo de descomposición.
12. Sea generoso con las ofertas y regalos para la compra de información y los cómplices. En general, no escatime ni el dinero, ni las promesas, ya que traerán muy buenos resultados.
Por ultimo seria necesario resumir: “La Guerra psicológica – es la esencia de la influencia psicológica en las masas. La guerra informativa – la suma de la tecnología para su implementación”.

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